¿Qué es el cashback y cómo funciona? 

¿Qué es el cashback y cómo funciona? 

7 Minutos de lectura | 28 Julio 2025

El ahorro es una de las claves para una buena salud financiera, pero a veces puede resultar complicado encontrar formas de guardar un poco más a fin de mes. ¿Has oído hablar del cashback? Es un método que está ganando popularidad y que puede ayudarte a ahorrar casi sin esfuerzo en tus compras cotidianas. Vamos a explicarte qué es el cashback, cómo funciona y algunos trucos para aprovecharlo al máximo.

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¿Qué es el cashback y por qué puede ser útil para tus finanzas personales?

El cashback es un sistema por el cual recibes de vuelta una parte del dinero que has gastado en una compra. Es como un pequeño reembolso que te hace la tarjeta, la tienda o la app con la que has comprado.

Este concepto surgió hace años en algunas tarjetas de crédito estadounidenses, pero se ha ido extendiendo a múltiples comercios y plataformas. Hoy en día e fácil encontrar ofertas de cashback en supermercados, gasolineras, tiendas online... ¡incluso en el banco!

Imaginemos que tienes una tarjeta que te devuelve un 1% de tus compras en alimentación. Si a lo largo del mes gastas 200€ en el super, a final de mes tendrás 2€ de vuelta en tu cuenta. Parece poco, pero si lo aplicas a todas tus compras habituales, al final del año puedes haberte ahorrado un dinerito extra sin apenas esfuerzo.

¿Cómo funciona el cashback en tarjetas, apps y comercios?

El funcionamiento básico es sencillo: realizas una compra, ya sea con tarjeta o a través de una app, y automáticamente se te devuelve un porcentaje de lo gastado. Ese reembolso puede aplicarse de varias formas:

  • Directo en tu cuenta, como un ingreso extra. Es el modelo más habitual en tarjetas de crédito o débito con cashback.

  • Acumulado en un monedero virtual dentro de una app, que luego puedes canjear por dinero, vales de compra o regalos. Es típico de las plataformas especializadas en cashback.

  • Como un descuento directo en tu próxima compra en ese comercio. Algunas tiendas lo aplican así para fidelizar clientes.

Por ejemplo, supongamos que te registras en una app de cashback y a través de ella compras unos zapatos en una tienda online. Al finalizar la compra, la app te informará del cashback generado, por ejemplo un 5%, que se sumará a tu saldo virtual. Cuando llegues al mínimo de reembolso acumulado que establezca la app, podrás transferirlo a tu cuenta o canjearlo por vales.

¿Qué tipos de cashback existen y cómo se aplican?

Existen varias modalidades de cashback, cada una con sus ventajas y limitaciones:

  • Cashback en efectivo: es el más interesante a nivel de ahorro, ya que recibes el dinero de vuelta sin condiciones. Sin embargo, suele ser en porcentajes más bajos, del 1% al 5% típicamente.

  • Cashback en puntos o vales: en lugar de dinero, recibes una "moneda virtual" que luego puedes usar para pagar otras compras. Permite acceder a mayores porcentajes de reembolso, del 5% al 20% a veces, pero está limitado a ciertas tiendas o productos.

  • Cashback por categorías: algunas entidades ofrecen distintos porcentajes según el tipo de gasto. Por ejemplo, un 5% en carburante, un 2% en alimentación y un 1% en el resto. Es una buena forma de optimizar el ahorro en tus gastos más frecuentes.

¿Qué modelo de cashback te conviene más? 

Depende de tus hábitos de compra y de lo que priorices. Para gastos recurrentes y esenciales como alimentación o transporte, un cashback en efectivo aunque sea en porcentaje bajo puede ser la mejor opción. Para compras más específicas o prescindibles, el cashback por categorías o en vales puede darte un plus de ahorro.

¿Dónde puedes conseguir cashback y en qué tipos de compras?

Actualmente tienes cashback disponible en muchos comercios y servicios. Algunos de los más interesantes son:

  • Tarjetas de crédito o débito: muchos bancos ofrecen tarjetas con un programa de cashback, ya sea en general o por categorías. Si vas a pagar con tarjeta de todas formas, ¿por qué no aprovechar para ahorrar un poco?

  • Apps de cashback: existen aplicaciones especializadas en ofrecer reembolsos por comprar en sus tiendas asociadas. Algunas de las más populares son Letyshops, BeMate o Fintonic. Funcionan muy bien para compras online.

  • Supermercados y tiendas: cada vez más cadenas ofrecen programas de devolución, a veces integrados en sus propias apps. Por ejemplo, los supermercados DIA tienen el Club DIA, que te devuelve un 1% de tus compras en vales para futuras visitas.

  • Gasolineras: ya sea con sus propias tarjetas o a través de apps, muchas estaciones de servicio te reembolsan parte de tus repostajes. Algunas incluso ofrecen un precio especial por litro si usas su app de cashback. Teniendo en cuenta lo que gastamos en carburante al cabo del año, ¡puede ser un ahorro muy interesante!

En general, podrás conseguir cashback en casi cualquier tipo de comercio, pero las categorías donde suele ser más ventajoso son alimentación, gasolina, viajes y compras online. No es casualidad: son gastos frecuentes donde las pequeñas devoluciones se acumulan de forma significativa.

¿Cómo aprovechar el cashback sin caer en gastos innecesarios?

La filosofía del cashback es genial: ahorrar en las compras que ya ibas a hacer de todas formas. Pero tiene un riesgo: ¿y si me animo a comprar cosas que realmente no necesito sólo para "ahorrar" con el reembolso? Es la pescadilla que se muerde la cola: gastas más para ahorrar más, con lo cual no ahorras nada.

Por eso es fundamental ser un comprador consciente y estratégico:

  • Haz una lista con tus compras realmente necesarias y ceñirte a ella.
  • Establece un presupuesto mensual para cada categoría (alimentación, ocio, etc.) y respétalo.
  • Busca el cashback en los gastos recurrentes que ya tenías previsto hacer, no al revés.
  • Evita las compras por impulso solo porque haya una buena oferta de reembolso. Pregúntate: ¿lo compraría igualmente si no hubiera cashback?

 

¿Qué debes tener en cuenta para evitar fraudes o condiciones poco claras en el cashback?

Como en tantos ámbitos, en el mundo del cashback también hay que estar alerta ante posibles abusos. Para evitar disgustos, ten en cuenta algunos consejos:

  • Lee siempre la letra pequeña. Fíjate en los plazos para recibir el reembolso, en los límites de cashback por compra o mes, en las posibles exclusiones de productos o tiendas.
  • Desconfía de apps o webs poco conocidas que ofrezcan cashbacks sospechosamente altos. Comprueba opiniones de otros usuarios y busca información sobre la empresa.
  • Calcula el cashback neto: si una tarjeta te da un 1% de reembolso pero tiene una cuota anual de 20€, sólo te compensará si gastas más de 2.000€ al año con ella.
  • Ojo con los datos que compartes. Para darte de alta en un programa de cashback tendrás que registrarte con tu email, pero nunca des datos bancarios si no estás completamente seguro de la entidad.

En resumen: usa el sentido común y prioriza programas de entidades que ya conozcas y en las que confíes. Si una oferta de cashback te parece demasiado buena para ser verdad... probablemente lo sea.

 

El cashback es una herramienta interesante para ahorrar en tus compras cotidianas sin grandes esfuerzos. Bien utilizado, puede suponerte un ingreso extra a final de mes que, acumulado, será un buen empujón para tu hucha.

Pero recuerda: el cashback es un complemento para optimizar tu consumo, no una excusa para dispararlo. La clave es ser estratégico: elige los programas que mejor se adapten a tus compras habituales, no te dejes deslumbrar por grandes porcentajes en cosas que no necesitas y estate siempre alerta ante posibles condiciones abusivas.

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