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Cómo crear un "fondo de emergencia"

En alguna ocasión hemos hablado del que llamamos "Fondo de emergencia". Hemos explicado dónde debería estar y para qué sirve; pero en esta ocasión vamos a dar algunas claves para crearlo (lo de cuidarlo después es cosa tuya...)

[caption id="" align="alignleft" width="323"]Por si acaso… Pincha en la foto[/caption]

Hola a tod@s. Antes de empezar a leer, creo que sería bueno que repasáramos de nuevo algún artículo algo sobre el "Fondo de emergencia". De paso, os quiero decir que a partir de la charla con un cliente (gracias Álessandro) empecé a llamarle "Fondo de tranquilidad", por aquello de no llamar a la emergencia por nombrarla...

Como a estas alturas está claro que no vas a llenar tu fondo de emergencia con la rentabilidad obtenida de los productos conservadores (necesarios para estos imprevistos) centraré el post en 10 consejos para crear un buen fondo para imprevistos, que será llenado gracias a la buena gestión que hagas del dinero que llega a tu bolsillo.

1. Si aceptas los impuestos....¡ponte uno más! Si lo que recomiendan los expertos es guardar el 10% de lo que se gana, sería buena idea imponerse un impuesto añadido del 5%. Una vez nos hemos acostumbrado, llenaremos antes el fondo de emergencia. ¿Y una vez llenado el fondo? Bueno, decides si este impuesto es temporal o perpetuo (recomiendo lo segundo)

2. Habla con tu jefe ¡No todo va a ser ahorrar! Habla con tu jefe y pregúntale qué puedes hacer para cobrar un 10% más. Por favor, no le pidas un aumento de sueldo sin más; pregúntale qué puedes hacer para cobrar ese sobresueldo. Pide a tu empresa (ya que estamos...) que te desvíe el 10% de tu sueldo a una cuenta diferente. Hay empresas que permiten hacer eso sin problemas. El tema es que si esa cantidad ya no llega a tu bolsillo la ahorrarás sin darte cuenta porque, no sé por qué, adaptamos nuestros gastos a nuestros ingresos (naturaleza humana)

3. Debes tener previstos los pagos mensuales No hay nada que vaya más en contra del ahorro que un recibo devuelto. Por poner un ejemplo, no pagar a tiempo el recibo de autónomos supone un cargo de un 20% más (antes era un 3% y la administración lo cambió sin avisar) Si no pagas a tiempo el recibo del agua, del gas o de cualquier otro servicio, es posible que te cobren un suplemento al actualizar el pago. Si sabes que cada mes te van a cobrar ese recibo, guarda el dinero y no tengas ningún capricho hasta tener previsto eso.

4. Aplica "la rueda" al pago de las deudas Intenta liquidar la deuda con el importe mensual más bajo. A partir de ahí utiliza ese importe que te habías acostumbrado a pagar para liquidar la siguiente deuda mayor...y así sucesivamente. Estoy seguro de que entiendes que no tener deudas es por sí mismo un buen fondo de emergencia, así que...aplica "la rueda".

5. Evita las tentaciones Cuando vayas a hacer la compra al supermercado, hazlo con la barriga llena y con la lista bien escrita. Lo de la "barriga llena" no es más que una metáfora que se puede aplicar a otro tipo de compras (ahí cada cual encontrará su truco) pero para entendernos; si voy a comprar ropa sin haber comido es posible que acabe comprando un helado o un bocadillo. Si necesitas pan, te recomiendo que vayas a la panadería, que no tiene esa interminable hilera de estanterías estratégicamente colocadas que tienen los supermercados. ¿Vas a comprar unos pantalones y vuelves con una camisa y unos zapatos? Bueno, saca tus propias conclusiones.

Ah, y cuando quieras dar una vuelta, ve al parque, no al centro comercial....jejeje

6. ¿Siempre llevas encima la tarjeta de crédito? Está demostrado que gastamos entre un 12 y un 50 por ciento más cuando usamos las tarjetas de crédito que cuando pagamos en efectivo, así que mi consejo es que únicamente la lleves encima cuando vayas de viaje, o para algún caso en concreto. No olvidemos que la tarjeta de crédito no es más que un producto financiero, que si lo sabemos utilizar nos ayudará, pero que nos puede traer problemas si no hacemos un uso correcto.

7. Date tiempo Concretamente, 24 horas. Ese es el tiempo que debes darte antes de hacer una compra compulsiva. Es más, quizás si te preguntas si realmente lo necesitas te ahorrarás muchas horas de esas 24. Piensa si mañana te sentirás bien con ese gasto extra que piensas hacer ahora (y no te engañes a ti mismo) y te ahorrarás dinero.

8. Prémiate En este post explicamos lo que era un fondo de objetivos concretos, pero la forma de ahorrar en él se puede aplicar a un "capricho" que nos queramos dar dentro de dos meses, por ejemplo. Si quiero ir a que me hagan un masaje tan solo debo dividir el coste entre los días que faltan para la fecha elegida. Así, sé que cada día estoy guardando 1€ para aquello en concreto y evitaré pagarlo con la tarjeta de crédito, pues no es una emergencia.

9. Diviértete, pero solo con el dinero previsto No se trata de olvidar divertirse mientras ahorras, pero si sales a cenar o a bailar no deberías llevar dinero "por si acaso". Planifica cuánto puedes gastar y lleva el dinero lo más justo posible. Así sabrás hasta donde llega la diversión. No se trata de vivir como un "rata". Se trata de que hasta que no tenga lleno mi fondo de emergencia puedo disfrutar de cenas y salidas, pero con lo justo. ¿Un consejo? Lo poco que te sobre de esa salida....a la hucha que tienes para el ahorro de las vacaciones (allí te tomarás la copa que te ahorraste esta noche)

Y como "comodín del público" el consejo Nº10, este post de hace unos meses:

[caption id="" align="aligncenter" width="387"]Barymont: Trucos para ahorrar Pincha en la imagen[/caption]

Salu2

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