Gracias al sistema de seguridad social que tenemos en España, podemos “enfermar tranquilos” en lo que el aspecto económico se refiere. Cada trabajador aporta un pequeño porcentaje de su sueldo para poder cobrar parte de su salario cuando no podemos trabajar a causa de una enfermedad. Como ya sabrás, existen varios tipos de incapacidades en el ámbito laboral, y en cada una de ellas las condiciones de cobro y tiempo funcionan de diferente forma. En este artículo podrás conocerlas todas.
La incapacidad temporal (IT) es la que todos conocemos como baja médica o simplemente “la baja”. Como su propio nombre dice, es la que se solicita inicialmente cuando nos encontramos enfermos de forma temporal. Para solicitar la incapacidad temporal, deberás acudir a tu médico de cabecera, y si la enfermedad lo requiere, este te otorgará la IT para que puedas recuperarte en casa.
Para cobrar la IT, previamente deberás estar dado de alta como trabajador en la seguridad social. Este tipo de incapacidad se puede alargar hasta un máximo de 18 meses (12 + 6 meses prorrogables). Pasado este tiempo, el Instituto Nacional de la Seguridad Social, te citará ante un juzgado médico, que valorará tu estado de salud. Aquí hay dos opciones, o te dan de alta porque creen que estás apto para trabajar o se busca otro tipo de incapacidad más adecuada a tu situación, lo veremos a continuación.
Mientras estás de baja, tu contrato queda suspendido temporalmente, por lo que posteriormente se alargará el tiempo que sea necesario. Además, tendrás derecho a un subsidio económico igual al 60 % (primeros 21 días) o 75 % (21 días en adelante o enfermedad profesional / accidente de trabajo) de la base reguladora de tu sueldo.
Si el juzgado médico considera que, tras el tiempo transcurrido durante la incapacidad temporal no se han solucionado tus problemas de salud, significa que eres candidato a recibir una incapacidad de tipo permanente. Dentro de este tipo de incapacidades, existen diferentes rangos según la gravedad de nuestra enfermedad.
Como has podido ver a lo largo del artículo, los diferentes tipos de incapacidades laborales existentes varían según las características y motivos de la baja laboral. Es importante que conozcas todas para que así puedas identificar cuál es la más adecuada a tu situación. Si tienes dudas acerca de qué tipo puede ser la que mejor encaje con tu estado de salud, lo mejor es que consultes con un abogado especialista en este tipo de asuntos.