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Protege tu mejor activo

En el sistema bancario es normal asociar (mental y administrativamente) los seguros de vida a las deudas. No sabemos por qué regla de tres cuando contratamos algún tipo de préstamo va vinculado un seguro de vida, en el que además el banco o caja que presta el dinero pasa a ser el beneficiario en caso de siniestro.

Hola a tod@s. El tema de hoy tiene "chicha", porque no hay un producto financiero más odiado que el seguro de vida. Y aclaro que sí, que sin duda es un producto financiero, como lo es una tarjeta de crédito, un préstamo o seguro del hogar, ya que todos están diseñados para salvaguardar, manejar, o aumentar nuestro patrimonio.

¿Por qué es tan odiado el seguro de vida?

Porque todos hemos salido de la entidad bancaria de turno con el préstamo que solicitamos y con el seguro de vida que no solicitamos. Siempre hemos visto este producto como una imposición, como una "colocación", palabra tan de moda en el ámbito bancario, debido a sus objetivos de ventas.

¿Es malo es seguro de vida?

Esta es bien fácil de responder, pues en Bárymont y Asociados hemos comentado muchísimas veces que no hay productos buenos o malos sino adecuados o no (a nuestras circunstancias, por supuesto) Cualquier producto, si nos ayuda en nuestras finanzas particulares, será adecuado. Es entonces que, teniendo claro que una deuda es una responsabilidad que habría que mantener en caso de siniestro, es una buena cosa adquirir un seguro de vida para proteger dicha responsabilidad.

Cómo debería ser un seguro de vida adecuado.

Pero...¡Cuidado! En ningún momento hemos dicho que el seguro que nos han obligado a contratar sea el adecuado. Una cosa es ser responsable por querer cubrir una nueva responsabilidad, valga la redundancia; y otra bien diferente es que lo hagamos de cualquier forma.

Vamos a explicar cómo debería ser un seguro de vida adecuado, pero antes, déjame que te haga una pregunta:

¿Si no tuvieras deudas pero tuvieses cinco hijos deberías tener un seguro de vida? ¿Si ayer hubieses sufrido un fallecimiento o una invalidez provocarías además un daño económico a alguien?

Con la primera pregunta aclaramos que lo que debes cubrir son las responsabilidades que quedarían a cargo de alguien, y que las deudas, en el orden de prioridades, irían siempre debajo de los hijos. Y con la segunda pregunta aclaramos que si tuviésemos dinero no necesitaríamos un seguro de vida, pues en caso de siniestro todo quedaría cubierto. Una tercera pregunta sería durante cuánto tiempo necesitamos un seguro de vida, y la respuesta sería sencilla: Hasta que cumplas la respuesta a la segunda pregunta (me suena a la frase "la parte contratante de la primera parte....") Nos referimos a que el seguro de vida está pensado para darte tiempo a acumular dinero. Cuando ya lo tienes, teóricamente no lo necesitas, aunque quizás decidas mantenerlo.

Beneficiario de los seguros de vida

Antes de aclarar este punto, déjame que te diga una cosa:

La buena suerte no existe; esa te la buscas, te la preparas. Pero la mala suerte sí, esa tiene tan "mala baba" que viene sola. No todo pasa en casa de otros.

Sobre quién debería ser el beneficiario en caso de siniestro, está más claro todavía: SIEMPRE, SIEMPRE, SIEMPRE deberíamos incluir como beneficiarios a quien hiciésemos un daño económico directo en caso de siniestro (ese fallecimiento o invalidez al que más arriba nos referíamos) Ah, no son los hijos, como algunos pensamos. El beneficiario debería ser quien se encargase de los hijos a partir de aquel momento, pues manejando ese dinero mantendría el nivel de vida de los niños.

El caso es que el banco se incluye (no te ha preguntado nada) como beneficiario bajo la premisa de "si te pasa algo, yo cobro lo que me debes", pero está enfocado desde su punto de vista, claro. Desde el nuestro, como clientes, puede ser diferente: Si me pasa algo, yo cobro y luego decido cómo cobrarás tú, que será mes a mes, tal y como teníamos firmado en el contrato de préstamo.

Mención aparte es la fiscalidad, pues no es lo mismo a nivel de impuestos que el banco sea el beneficiario a que lo sea quien nosotros designemos (Por hacer el cuento corto, si dejamos al banco de beneficiarios pagaremos MUCHOS más impuestos)

No tengo un seguro de vida

Esta es la mayor locura que alguien con responsabilidades puede cometer, pues a pesar de que estadísticamente es poco probable que ocurra algo tan grave como un fallecimiento o una invalidez, no podemos dejar nuestro futuro financiero en manos de la casualidad.

Déjame que te haga una pregunta:

¿Cuál es tu mejor activo? Sí, lo eres tú. Tú eres el que generarás muchísimo dinero durante toda tu vida, tienes capacidad para eso y serás el máximo responsable de las finanzas que afectarán a otros, según vayas adquiriendo responsabilidades.

Cubrir la parte de nuestro plan financiero que no podemos controlar es relativamente barato, si lo comparamos con la cantidad que iremos dedicando a aumentar nuestro patrimonio hasta nuestra libertad financiera.

Un ejemplo real. Una persona con 30 años de edad podría cubrir un capital de 100.000€ en caso de fallecimiento y de 150.000€ en caso de invalidez, por una prima de 364.45€ al año. La duración de la cobertura sería durante 20 años, tiempo suficiente para acumular patrimonio paralelamente, con un buen producto de inversión, y la prima sería constante.

Si tuviese una capacidad de ahorro de 150€ al mes, estaría dedicando 30€ al seguro de vida (protección de ingresos, como le llamamos nosotros) y 120€ al mes a la inversión. Estaría dedicando a la inversión cuatro veces más que a la protección, pues el siniestro es lo que menos probable es que ocurra, y así dedicamos a esa circunstancia la menor cantidad. *Nota: Nuestros seguros de vida no suben cada año según tu edad, de forma que cada vez es más fácil pagarlo, porque se mantiene la prima mientras el coste de la vida sigue subiendo.

El resultado es que, suponiendo que en 20 años no le hubiese ocurrido nada (es probable, si la aseguradora, que es la que tiene las estadísticas, te lo ha concedido) habrías gastado en el seguro de vida la cantidad de 7.289€. Esa cantidad te habrá dado 20 años de tiempo para acumular patrimonio a interés compuesto (busca información en nuestro blog) para acumular con el producto de inversión una cantidad superior a 101.000€. La conclusión es que "gastar" 7.289€ para garantizarme un resultado de más de 100.000€ podría denominarse "inteligencia financiera". En ese momento no necesitaríamos el seguro de vida porque tenemos dinero acumulado y nuestra responsabilidades habrían decrecido (hijos emancipados o en edad laboral y menos deudas)

A partir de que la cantidad de dinero acumulada es "interesante", el resultado para los próximos 10-12 años sería doblar dos veces esa cantidad hasta más de 400.000€, que rescatados en forma de renta nos permitiría vivir con unas rentas de aproximadamente 3.600€/mes durante el resto de nuestra vida (no será un gran sueldo dentro de 30 años, pero dejaría a la pensión de jubilación como complemento, y no al revés)

No puedes poner en juego tu futuro financiero por 364€

Salu2

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