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Consecuencias del patrimonio neto negativo para tu negocio

En momentos de crisis económica no es extraño que las empresas se encuentren en su balance con una situación de patrimonio neto negativo. Estamos ante un fenómeno que puede llegar a ser bastante grave, así que conviene entender bien de qué se trata.

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¿Qué es el patrimonio neto negativo?

El patrimonio neto de un negocio es la diferencia que existe entre su activo y su pasivo. Es decir, si a lo que tiene la empresa (bienes, maquinaria, dinero en efectivo, facturas pendientes de cobro, etc.) le restamos lo que debe (préstamos pendientes de pago, facturas que debe abonar y similares).

La situación de patrimonio neto negativo se produce cuando el conjunto de pérdidas acumuladas es superior al resto de partidas. Esto implica que el dinero aportado por los socios y los beneficios obtenidos por la propia empresa han sido consumidos para hacer frente a las deudas y, además, ha sido necesario recurrir a la financiación externa para poder atender a los pagos pendientes.

¿Qué se puede hacer ante una situación de este tipo?

La única solución es reconducir la situación para que el activo vuelva a ser mayor que el pasivo. Esto se puede hacer a través de una ampliación del capital social, aunque una empresa que está en pérdidas suele tenerlo muy complicado para encontrar nuevos inversores.

La otra opción es que sean los propios socios los que aporten más dinero a fondo perdido. Serán recursos que no podrán recuperarse hasta que el negocio no haya reflotado, y existe el riesgo de que la empresa no salga adelante, lo que implicaría la pérdida de ese dinero.

También está la opción de recurrir a la financiación externa, pero esto puede dar lugar a una situación de sobreendeudamiento. Además, los bancos son reacios a prestar dinero a negocios que no están funcionando bien.

¿Cómo afecta el patrimonio neto negativo a un negocio?

Pepe Promedio tiene su propio negocio, y enfrentar una situación de este tipo es uno de sus mayores temores, porque sabe que puede tener consecuencias muy graves. De hecho, según el artículo 363 de la Ley de Sociedades de Capital, las pérdidas que reduzcan el patrimonio neto por debajo de la mitad del capital social dan lugar a la necesidad de liquidar la sociedad mercantil.

Lo vamos a entender mejor con un ejemplo. Para crear una Sociedad de Responsabilidad Limitada hay que aportar un capital social mínimo de 3.000 euros. Pues bien, si las pérdidas provocan que el patrimonio neto esté por debajo de 1.500 euros (la mitad del capital social), habrá que proceder a la disolución de la sociedad. Salvo que se opte por aumentar dicho capital en cantidad suficiente.

Cuando la empresa está en una situación en la que legalmente debe procederse a su disolución, el administrador debe convocar una junta en un plazo máximo de dos meses. Para que los socios decidan si aprueban la disolución o solicitan el concurso de acreedores.
Como has podido comprobar, llegar a una situación de patrimonio neto en un negocio puede suponer el fin del mismo, de ahí la importancia de evitar que esto llegue a ocurrir. La mejor forma de evitarlo es gestionando muy bien los recursos de la empresa, algo para lo te vendá muy bien tener nociones sobre cómo administrar el dinero.

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