Un plan de pensión es una modalidad de ahorro que pretende complementar la pensión pública que se recibe en el momento de la jubilación sin sustituirla y, pasado un tiempo, recuperar el valor de lo invertido más los rendimientos que haya generado en ese período. Generalmente, esos ahorros se invierten en un fondo, conocidos como “fondos de pensiones” , con una serie de ventajas fiscales específicas. Pero ¿cuándo es el mejor momento para hacérselo?

Para Barymont, “cuanto antes mejor”. Barymont recuerda que este tipo de productos tiene un efecto de capitalización, sin embargo, cuanto más joven es la persona menos capacidad de ahorro tiene porque está inmerso en otros esfuerzos financieros. “Normalmente se empieza a pensar en este tipo de productos a partir de 40 a 45 años”.

Por su parte distintos especialistas recomiendan contratar un plan de pensiones justo cuando se incorpora a la vida laboral. “Aunque al principio las aportaciones serán pequeñas debemos tener en cuenta el efecto exponencial de los planes de pensiones, y plazo. Esto hará que, al final, el capital acumulado, más los intereses generados, sea importante”.

Principales ventajas

  • Es un producto encaminado a complementar la pensión de jubilación estatal
  • Las aportaciones realizadas al plan permiten deducirlas de la base imponible del declarante, con el ahorro fiscal que esto supone
  • Es un producto de ahorro capitalización, constituido por un Fondo de Inversión

¿A quién va dirigido?

  • Personas con ingresos medios que le permita aprovecharse del descuento fiscal mientras se va constituyendo el plan de inversión.
  • Puede ser el complemento ideal para el PIAS.