A lo largo de nuestra vida profesional, por nuestras manos van a pasar cantidades de dinero, que todos dedicamos a determinados objetivos; pagar hipoteca, seguros, facturas, ahorro… pero para muchos sin una planificación mejor organizada. La base estructural de cualquier planificación financiera debería basarse en dos pilares fundamentales: el ahorro a largo plazo, que permita acumular el patrimonio suficiente como para complementar la pensión pública de jubilación (según naciones unidas España es el segundo país más longevo del mundo) y, mientras ese patrimonio se va formando, proteger los ingresos de las personas que aportan su sueldo a la unidad familiar. Esa planificación le permitirá lograr su independencia financiera. El problema es que el mercado nos ofrece una gran diversidad de productos, y no todos trabajan igual para sus intereses. Usted debe tener claro cuales son sus objetivos y qué productos son los ideales para conseguirlos. Barymont le enseña algunas reglas básicas de cómo funciona el dinero que le permitirá tomar decisiones bien informadas.

 

 Garantía

Seguridad

 

Garantía y seguridad

En el mundo del ahorro y de la inversión, cuando alguien nos ofrece un producto “garantizado”, en realidad nos está ocultando dos mentiras:

1ª mentira: Alguien se lleva más dinero que usted.
2ª mentira: Siempre existe un riesgo oculto, si la empresa que le ofrece la garantía quiebra, usted puede perder su dinero

Y tenga en cuenta una regla de oro en el mundo financiero: cuanto más garantizado o conservador es un activo menos rentabilidad ofrece y también, cuanto más agresivo es ese activo más rentabilidad debe ofrecernos. La única garantía: la información que nos permite adoptar decisiones autónomas, y recuerde que usted puede reducir el riesgo y aumentar así la seguridad, invirtiendo en un producto que diversifique bien su inversión y realizando aportaciones periódicas constantes a largo plazo.