Tal y como está el mercado laboral, hoy en día, muchos jóvenes deciden que lo mejor que pueden hacer es emprender. Poner en marcha su propia empresa, con ideas innovadoras, atendiendo a las demandas del mercado sin cubrir, y convertirse en sus propios jefes.
Muchos de estos jóvenes han pasado por algunas empresas, pero no han visto satisfechas sus expectativas laborales. Si este es tu caso y tienes menos de 40 años, sigue leyendo, este artículo sobre ayudas para jóvenes emprendedores te interesa.
Seamos sinceros, España no es un país tradicionalmente emprendedor. La década de los noventa del siglo pasado y el comienzo del siglo XXI se caracterizaba por trabajadores y funcionarios que aspiraban a conservar un buen trabajo toda la vida.
Sin embargo, las nuevas tecnologías, el boom de las puntocom y la posterior entrada en escena de las start-up, han favorecido que el perfil del emprendedor crezca. De hecho, según un informe realizado por GEM España en 2018, la tasa de actividad emprendedora (TEA) ha aumentado hasta el 6,2%. Esto quiere decir que de 100 personas, 6 deciden emprender.
El panorama actual favorece que aumente también la tasa de innovación, en un 25%, y que disminuya la brecha de género a la hora de emprender. Un 44,9% son mujeres, el 55,1% son hombres. A pesar de los buenos datos, a nuestro país le queda un largo camino por recorrer en cuanto a cultura emprendedora se refiere. Incluso olvidamos que existen subvenciones y ayudas que permiten impulsar un negocio o sacar adelante una idea empresarial.
Para informarte sobre las ayudas te recomendamos que acudas a las delegaciones oficiales de tu comunidad autónoma, las consejerías de empleo y al Servicio Público de Empleo Estatal. Cada organismo tiene diferentes ayudas e incentivos. Por suerte, muchas de estas ayudas están pensadas para los jóvenes. Veamos algunas de ellas.
Es quizás una de las ayudas más interesantes para jóvenes emprendedores. Está inscrita dentro del plan de apoyo a la generación de autoempleo. Se trata de una subvención de hasta 10.000 euros a fondo perdido para empezar a trabajar como autónomo. Para solicitarla debes tener menos de 30 años y estar en paro.
Para que te concedan esta ayuda a jóvenes emprendedores debes haber invertido en activos o inmovilizados para tu nuevo negocio al menos 5.000 euros brutos durante los tres meses anteriores al inicio de la actividad o durante los seis meses después de haberte dado de alta como autónomo. Hay un requisito de permanencia, debes cotizar al menos 2 o 3 años.
Aunque este mecanismo no está pensado exclusivamente para jóvenes, el pago único por desempleo puede suponer una buena inyección de capital para poner en marcha un negocio. El objetivo principal de esta medida es fomentar el autoempleo y consiste en obtener en un solo pago el subsidio por desempleo al que se tenga derecho. Los requisitos son:
EINSA, Empresa Nacional de Innovación, cuenta con una línea de ayudas destinada especialmente a subvencionar nuevas PYMES desarrolladas por jóvenes emprendedores. El importe de la ayuda varía según el nivel de fondos propios que tenga la empresa y la financiación de la misma. El mínimo es de 25.000 euros, y el máximo de 75.000. Para obtener esta ayuda, es necesario cumplir con ciertos requisitos:
Las ayudas a la innovación y empresas tecnológicas son quizás algunas de las más importantes. No es de extrañar en un país en el que las actividades económicas tienen un escaso componente tecnológico.
Una buena idea o lanzadera puede ser presentar tu proyecto a un concurso o premio. Puede ser una gran oportunidad para financiar y materializar tu idea de negocio. Estos son de los premios más importantes:
Este programa permanecerá activo hasta el año 2020 y está destinado a mejorar la productividad de las PYMES. Para ello, el programa actúa como garante para facilitar el acceso a la financiación. Además, forma parte de este programa un proyecto Erasmus para jóvenes emprendedores que tiene por objetivo el intercambio con empresarios experimentados de los que podrías aprender mucho.
Los business angels, o inversores privados, pueden ser una buena opción de financiación. Eso sí, para que un inversor privado se fije en ti no solo tienes que tener una idea de negocio robusta, también debes trabajar tu marca personal.
Los negocios que logran captar la atención de los business angels son en general los que tienen que ver con internet. Ten en cuenta que estos inversores suelen pedir a cambio una participación en las acciones de la empresa.
Si te interesan algunas de estas fuentes de financiación y quieres descubrir otras nuevas, te recomendamos que utilices algunos buscadores interesantes como:
Como ves, hay muchas opciones para financiar y ayudarte en tus planes de emprendimiento. Si tienes dudas, te recomendamos que acudas a un asesor; no solo te ayudará a atar todos los cabos sueltos, sino que puede proponerte aquellas subvenciones que se ajustan mejor a tus necesidades y actividad. Si quieres emprender, no te quedes con las ganas, ¡tus sueños empresariales pueden hacerse realidad!