Prestamistas particulares, ¿Qué son y cómo funcionan?

Prestamistas particulares, ¿Qué son y cómo funcionan?

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Los prestamistas particulares son personas que prestan su propio dinero a otra persona, que se compromete a devolverlo en las condiciones acordadas. El préstamo puede hacerse entre familiares, amigos o personas sin relación previa, y puede establecerse con intereses o sin ellos.

Aunque los bancos son la vía más habitual para conseguir financiación, existen situaciones en las que una persona busca otras alternativas. Ahí aparecen los préstamos entre particulares, una fórmula que puede parecer sencilla, pero que conviene conocer bien antes de utilizarla.

Si estás pensando en pedir dinero a un particular o quieres prestar dinero a otra persona, estas son las principales cuestiones que deberías tener en cuenta.

 

¿Qué es un prestamista particular?

Un prestamista particular es una persona física que presta su propio dinero a otra persona, que adquiere el compromiso de devolverlo en el plazo y las condiciones acordadas.

Por ejemplo, puede tratarse de un padre que presta dinero a su hijo para comprar una vivienda, de un amigo que ayuda a financiar un proyecto o de una persona que invierte su dinero mediante una plataforma de préstamos P2P.

En todos estos casos existe una diferencia importante respecto a una donación: en un préstamo existe la obligación de devolver el dinero recibido.

Por eso, aunque el acuerdo se produzca entre personas de confianza, es recomendable dejar constancia por escrito de las condiciones.

¿Cómo funciona un préstamo entre particulares?

El funcionamiento de un préstamo entre particulares es relativamente sencillo. El prestamista entrega una cantidad de dinero al prestatario y este se compromete a devolverla en el plazo y la forma que hayan acordado.

Las condiciones deberían quedar recogidas en un contrato de préstamo.

Entre otras cuestiones, conviene establecer:

  • La cantidad de dinero prestada.
  • El plazo de devolución.
  • La forma y periodicidad de los pagos.
  • El tipo de interés, si lo hubiera.
  • Las condiciones en caso de retraso o impago.
  • La fecha en la que se formaliza el préstamo.
  • La identidad de las personas que participan en la operación.

El préstamo puede pactarse con intereses o sin intereses, siempre que esta circunstancia quede claramente reflejada en el contrato.

También es recomendable realizar los movimientos de dinero mediante medios que permitan acreditar la operación, como las transferencias bancarias.

Tipos de préstamos entre particulares

Los préstamos entre particulares pueden darse en situaciones muy diferentes. Estas son algunas de las más habituales.

Préstamos entre familiares o amigos

Es probablemente el caso más conocido. Un familiar o amigo puede prestar dinero para comprar una vivienda, afrontar un gasto extraordinario, financiar unos estudios o hacer frente a una necesidad puntual.

Que exista confianza entre las partes no significa que sea conveniente dejar el acuerdo en el aire. Formalizar el préstamo por escrito ayuda a demostrar que el dinero debe devolverse y a diferenciarlo de una donación.

El contrato debería especificar cuánto dinero se presta, cuándo debe devolverse, cómo se realizarán los pagos y si se aplicarán intereses.

Puedes consultar también nuestra guía sobre cómo hacer un préstamo entre familiares de forma legal.

Préstamos entre particulares sin intereses

También es posible realizar un préstamo entre particulares sin intereses. En este caso, el prestatario devuelve exactamente la cantidad que recibió, sin pagar una remuneración adicional al prestamista.

Es importante que el contrato indique expresamente que el préstamo no genera intereses. Además, debe existir una devolución real del dinero según las condiciones pactadas.

Esto resulta especialmente relevante cuando el préstamo se produce entre familiares, ya que permite acreditar que se trata de una operación de financiación y no de una donación.

Préstamos P2P

Los préstamos P2P (peer to peer) ponen en contacto a personas que necesitan financiación con inversores que están dispuestos a prestar su dinero.

En este modelo, una misma operación puede financiarse con las aportaciones de varios inversores. La plataforma suele encargarse de gestionar buena parte del proceso, aunque las condiciones dependen de cada servicio.

Antes de utilizar una plataforma de este tipo conviene revisar quién la gestiona, qué comisiones aplica, cuáles son los riesgos para el inversor y qué ocurre si el prestatario deja de pagar.

¿Qué debe incluir el contrato de un préstamo entre particulares?

Si dos personas acuerdan directamente un préstamo, es recomendable formalizarlo por escrito, incluso cuando exista una relación de confianza.

El contrato de préstamo entre particulares debería recoger de forma clara las condiciones de la operación.

  • Identidad de las partes: Debe aparecer la información necesaria para identificar tanto al prestamista como al prestatario.
  • Cantidad prestada: Hay que indicar el importe exacto del dinero que se entrega.
  • Intereses: El contrato debe especificar si el préstamo tiene intereses y, si los tiene, cuál es el tipo aplicado. Si se trata de un préstamo entre particulares sin intereses, también debería indicarse expresamente.
  • Plazo y forma de devolución: Debe quedar claro cuándo tendrá que devolverse el dinero y cómo se realizarán los pagos: mediante cuotas mensuales, una única devolución al final del plazo u otra fórmula acordada.
  • Condiciones en caso de impago: También conviene establecer qué ocurre si el prestatario no cumple con las fechas de devolución.
  • Fecha y firmas: El contrato debe estar fechado y firmado por las partes. Es recomendable que cada una conserve una copia. Cuando la operación tiene un importe elevado o incluye garantías u otras condiciones especiales, puede ser conveniente consultar con un profesional antes de firmar.

¿Hay que declarar un préstamo entre particulares a Hacienda?

Sí. En España, los préstamos entre particulares están sujetos al Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados (ITP y AJD), aunque están exentos de tributación.

Por tanto, aunque no haya que pagar impuestos por el préstamo, existen obligaciones formales para dejar constancia de la operación.

Los trámites pueden depender de la comunidad autónoma correspondiente, por lo que conviene comprobar qué documentación y modelo son necesarios en cada caso.

En un préstamo sin intereses también es importante que esta condición figure en el contrato y que pueda acreditarse posteriormente la devolución del dinero.

¿Un préstamo entre particulares tiene que pasar por un notario?

Un préstamo entre particulares puede formalizarse mediante un contrato privado, sin necesidad de acudir al notario.

Lo importante es que el documento recoja claramente las condiciones acordadas y que ambas partes conserven una copia.

En determinadas operaciones puede ser recomendable recurrir a asesoramiento jurídico o formalizar el acuerdo de una manera que aporte mayores garantías. Esto dependerá, entre otras cosas, del importe prestado, del plazo y de las garantías que se establezcan.

¿Qué riesgos tiene pedir dinero a un prestamista particular?

Que el dinero proceda de un particular no significa que la operación esté libre de riesgos.

Antes de aceptar un préstamo conviene revisar cuidadosamente:

  • Quién presta el dinero.
  • Cuánto tendrás que devolver en total.
  • Qué intereses y comisiones existen.
  • Cuándo tendrás que realizar los pagos.
  • Qué ocurre si no puedes pagar una cuota.
  • Qué garantías exige el prestamista.
  • Qué gastos adicionales puede generar la operación.

También conviene desconfiar de ofertas de dinero rápido que exijan realizar pagos por adelantado para recibir el supuesto préstamo o que no expliquen claramente sus condiciones.

Si el acuerdo resulta difícil de entender, existe presión para firmar rápidamente o las condiciones cambian durante el proceso, es preferible detener la operación y buscar asesoramiento.

¿Qué alternativas existen antes de pedir dinero prestado?

Antes de recurrir a un préstamo, también puede ser útil revisar cómo está organizada nuestra economía.

A veces el problema está relacionado con gastos que pueden reducirse, falta de planificación, ausencia de un fondo para imprevistos o decisiones financieras que no están alineadas con nuestros objetivos.

Revisar los ingresos, los gastos, las deudas y los objetivos permite conocer mejor nuestra capacidad financiera y tomar decisiones con más información.

Si necesitas financiación para afrontar una situación concreta, también puede ser útil comparar distintas alternativas antes de comprometerte con un préstamo.

 

Preguntas frecuentes

¿Puede modificarse el plazo de devolución de un préstamo particular?

Sí, las partes pueden acordar cambios en las condiciones de un préstamo cuando ambas están de acuerdo. Si se modifica el plazo, la forma de pago o cualquier otra condición relevante, es aconsejable dejar constancia por escrito de la modificación.

¿Qué diferencia hay entre un prestamista particular y un prestamista profesional?

Un prestamista particular presta dinero como persona física en una operación concreta, mientras que un prestamista profesional desarrolla esta actividad de forma habitual dentro del marco que corresponda a su actividad. Las obligaciones y condiciones pueden ser diferentes en función de quién concede la financiación y de cómo se estructura la operación.

¿Qué ocurre si el prestamista particular fallece antes de recuperar el dinero?

La deuda no desaparece necesariamente. Los derechos de cobro pueden formar parte de la herencia del prestamista, por lo que las consecuencias dependerán de las circunstancias de la operación y de la situación sucesoria.

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