Cómo repartir una herencia: claves y pasos para hacerlo

Cómo repartir una herencia: claves y pasos para hacerlo

9 Minutos de lectura | 02 Septiembre 2026

Cuando fallece un familiar, además del momento emocional que supone la pérdida, aparecen muchas dudas prácticas: ¿quién hereda?, ¿qué parte corresponde a cada persona?, ¿qué ocurre si existe testamento? y, sobre todo, ¿cómo se puede repartir una herencia?

La respuesta depende de varios factores, entre ellos si existe o no testamento, quiénes son los herederos y qué bienes forman parte de la herencia.

En este artículo te explicamos cómo repartir una herencia paso a paso, con algunos de los casos más habituales.

¿Cómo se reparte una herencia?

No existe un único reparto válido para todas las herencias. Para saber cómo repartir una herencia, hay que analizar primero si existe testamento y quiénes son los herederos.

Cuando hay hijos o descendientes, el Código Civil establece que dos tercios de la herencia constituyen su legítima, aunque uno de esos dos tercios puede utilizarse como tercio de mejora. El tercio restante es de libre disposición.

De forma simplificada, podemos hablar de tres partes:

  • Tercio de legítima: corresponde a los herederos forzosos en los términos establecidos por la ley.
  • Tercio de mejora: puede utilizarse para favorecer a uno o varios hijos o descendientes.
  • Tercio de libre disposición: el testador puede dejarlo a quien quiera, sea familiar o no.

Esta distribución es una de las claves para entender cómo repartir una herencia con testamento.

¿Qué es la legítima?

La legítima es la parte de la herencia que la ley reserva a determinados herederos, denominados herederos forzosos.

El Código Civil considera herederos forzosos a los hijos y descendientes; a falta de estos, a los padres y ascendientes; y al viudo o viuda en la forma y medida que establece la propia ley.

Por tanto, hacer testamento no significa poder repartir todo el patrimonio sin límites. El testador debe respetar los derechos que la legislación reconoce a los legitimarios.

¿Cómo repartir una herencia con testamento?

Cuando existe testamento, el fallecido ha dejado establecida su voluntad sobre el destino de sus bienes, siempre dentro de los límites legales.

Por ejemplo, una persona puede establecer que uno de sus hijos reciba determinados bienes con cargo al tercio de mejora, mientras que el tercio de libre disposición se destine a otra persona.

Esto puede facilitar mucho el reparto, especialmente cuando existen bienes de diferente naturaleza o valor.

Imaginemos una herencia formada por:

  • Una vivienda.
  • 40.000 € en cuentas bancarias.
  • Un vehículo.
  • Una cartera de inversiones.

El reparto no tiene por qué consistir necesariamente en dividir cada uno de esos bienes en partes iguales. Lo importante es respetar las proporciones que correspondan a cada heredero y realizar, cuando sea necesario, las compensaciones oportunas.

Por eso, repartir una herencia no consiste simplemente en dividir el patrimonio entre el número de herederos.

¿Cómo repartir una herencia sin testamento?

Cuando una persona fallece sin haber hecho testamento, se produce una sucesión intestada. En este caso, es la ley la que determina quiénes son los herederos y el orden en el que deben ser llamados a la herencia.

Según el Código Civil, los descendientes ocupan el primer lugar. Si no existen hijos ni descendientes, la herencia corresponde a los ascendientes. A falta de descendientes y ascendientes, el cónyuge superviviente tiene preferencia sobre los parientes colaterales, siempre que no concurra alguna de las circunstancias que excluyen ese llamamiento.

Después aparecen los hermanos y los hijos de hermanos y, en determinados supuestos, otros parientes colaterales hasta el cuarto grado. Si no existen personas con derecho a heredar conforme a estas reglas, heredará el Estado.

Por tanto, repartir una herencia sin testamento requiere determinar primero quiénes son legalmente los herederos.

¿Cómo repartir una herencia entre hermanos?

Uno de los casos que más dudas genera es el reparto de una herencia entre hermanos.

Si varios hermanos heredan directamente en una sucesión intestada, el Código Civil establece que los hijos del fallecido heredan por derecho propio y por partes iguales.

Sin embargo, que cada hermano tenga derecho a una determinada proporción no significa que tenga que recibir exactamente los mismos bienes.

Por ejemplo, si tres hermanos heredan una vivienda, una cuenta bancaria y diferentes inversiones, pueden acordar una distribución de los bienes que respete el valor que corresponde a cada uno.

El problema aparece cuando los herederos no se ponen de acuerdo sobre cómo repartir la herencia. En estos casos, la situación puede complicarse especialmente cuando existen inmuebles u otros bienes que no pueden dividirse físicamente de forma sencilla.

¿Qué ocurre si un heredero no quiere repartir la herencia?

Aceptar una herencia y repartirla son cuestiones relacionadas, pero diferentes.

Puede ocurrir que uno de los herederos no quiera aceptar o renunciar a la herencia, o que exista desacuerdo sobre cómo realizar la partición.

El Código Civil contempla diferentes mecanismos para desbloquear una herencia. Por ejemplo, el artículo 1005 permite que, en determinados casos, se requiera notarialmente al heredero para que manifieste si acepta o repudia la herencia dentro del plazo legal.

Cuando no existe acuerdo sobre la partición, también pueden intervenir profesionales especializados y, dependiendo de las circunstancias, recurrirse a mecanismos como la partición realizada por contador-partidor o a la vía judicial.

Por eso, cuando varios herederos tienen intereses diferentes, intentar alcanzar un acuerdo antes de iniciar un procedimiento puede evitar tiempo, costes y conflictos familiares.

¿Cómo se reparte una herencia entre cónyuge e hijos?

En este caso es importante diferenciar entre propiedad y usufructo.

Cuando existen descendientes, el cónyuge viudo tiene derecho al usufructo del tercio de mejora. Esto significa que su derecho no equivale necesariamente a recibir la propiedad de ese tercio, sino que se trata de un derecho de disfrute sobre los bienes en los términos establecidos legalmente.

Por ejemplo, si dentro de la herencia existe una vivienda, puede darse una situación en la que los hijos tengan la nuda propiedad y el cónyuge viudo tenga el usufructo.

La forma concreta de realizar el reparto dependerá de las circunstancias de cada herencia, del testamento, del patrimonio existente y de las normas aplicables.

¿Y si un matrimonio no tiene hijos?

Cuando una persona fallece sin hijos ni otros descendientes, el reparto cambia.

En la sucesión intestada, si no existen descendientes, el Código Civil establece que heredan los ascendientes. Si tampoco existen ascendientes, el cónyuge superviviente sucede en todos los bienes antes que los parientes colaterales.

Esto es importante porque existe una idea bastante extendida de que, si un matrimonio no tiene hijos, el cónyuge siempre recibe automáticamente toda la herencia. No necesariamente es así: dependerá de si existen ascendientes y de si hay o no testamento.

¿Se pueden repartir los bienes de una herencia de forma diferente?

Sí, pero hay que distinguir entre determinar qué porcentaje corresponde a cada heredero y decidir qué bienes concretos recibe cada uno.

Por ejemplo, tres herederos pueden tener derecho a partes iguales, pero uno puede quedarse con la vivienda, otro con las inversiones y otro con el dinero disponible, siempre que el reparto final respete los derechos que correspondan a cada uno y se realicen las compensaciones necesarias.

Esto puede resultar especialmente útil cuando existen bienes que no tienen la misma liquidez.

Una vivienda, por ejemplo, no es tan fácilmente divisible como una cuenta bancaria.

Por eso, al repartir una herencia, no solo hay que mirar cuánto vale el patrimonio, también hay que mirar qué tipo de bienes lo forman y qué solución resulta más adecuada para todos los herederos.

¿Qué impuestos hay que tener en cuenta al recibir una herencia?

Uno de los principales impuestos es el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones, cuya aplicación concreta depende de la comunidad autónoma correspondiente y de las circunstancias del heredero.

Además, cuando dentro de la herencia existen determinados bienes, como un inmueble, pueden existir otras obligaciones fiscales que conviene analizar antes de tomar decisiones sobre su adjudicación o posterior venta.

Por eso, no conviene decidir cómo repartir una herencia únicamente atendiendo al valor de los bienes. La fiscalidad puede hacer que dos alternativas aparentemente equivalentes tengan consecuencias económicas diferentes.

¿Qué hacer antes de repartir una herencia?

Antes de tomar una decisión, es recomendable seguir un orden:

  1. Identificar a los herederos: Hay que comprobar quiénes tienen derecho a heredar y en qué condición lo hacen.
  2. Revisar si existe testamento: El testamento permite conocer la voluntad del fallecido y determinar cómo debe organizarse la sucesión dentro de los límites establecidos por la ley.
  3. Hacer inventario del patrimonio: No solo hay que contabilizar las cuentas bancarias. También deben identificarse inmuebles, inversiones, vehículos, seguros, participaciones y posibles deudas.
  4. Valorar los bienes: Conocer el valor de cada elemento del patrimonio permite plantear un reparto equilibrado y detectar posibles diferencias entre las adjudicaciones.
  5. Analizar las consecuencias fiscales: Antes de aceptar o adjudicar determinados bienes, conviene conocer los impuestos y gastos asociados.
  6. Buscar un acuerdo entre los herederos: Cuando existe margen para hacerlo, alcanzar un acuerdo puede simplificar considerablemente el proceso.
  7. Formalizar correctamente la partición: La distribución debe quedar documentada de acuerdo con las características de la herencia y de los bienes que la integran.

 

Como hemos visto, para repartir una herencia hay que tener en cuenta mucho más que el número de herederos.

La existencia de un testamento, los herederos forzosos, la legítima, el tipo de bienes, las posibles deudas, la fiscalidad y el acuerdo entre los beneficiarios pueden cambiar completamente la forma de realizar el reparto.

Por eso, cuando recibes una herencia, puede ser útil no limitarse a decidir qué hacer con cada bien de forma independiente. La herencia forma parte de tu patrimonio y las decisiones que tomes pueden afectar a tu situación financiera durante muchos años.

 

Preguntas frecuentes

¿Cuánto tiempo hay para repartir una herencia?

No existe un único plazo general para completar toda la partición de una herencia. Sin embargo, sí existen plazos concretos relacionados con algunos trámites, impuestos y procedimientos que conviene conocer para evitar recargos o problemas posteriores.

¿Qué ocurre con el dinero de una cuenta bancaria cuando fallece el titular?

Las cuentas bancarias del fallecido pasan a formar parte de la herencia. Las entidades financieras suelen solicitar determinada documentación antes de permitir disponer de los fondos y realizar su posterior adjudicación entre los herederos.

¿Qué ocurre si aparece un bien después de repartir la herencia?

Si después de realizar la partición aparece un bien que pertenecía al fallecido y no se incluyó inicialmente, puede ser necesario realizar una nueva actuación para incorporarlo a la herencia y determinar a quién corresponde.

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