Las informaciones sobre el tiempo que hay que cotizar para poder jubilarse y la edad a la que se puede acceder a la pensión no siempre son tan claras como deberían. Y no es extraño que te plantees a ti mismo, “tengo 26 años cotizados, ¿cuánto más tengo que trabajar? ¿Qué pensión me quedará?”
Para resolver tus dudas, hoy te vamos a explicar de forma sencilla el tema de las bases de cotización y los períodos que se tienen en cuenta para calcular la pensión.
Con 26 años cotizados, ya has superado el mínimo para acceder a una pensión contributiva. Pero eso no significa que vayas a cobrar la pensión completa ni que puedas saber la cifra exacta solo con los años trabajados.
Para estimarla bien hay que mirar tus bases de cotización, tu edad de jubilación y posibles periodos sin cotizar. También conviene pensar si necesitarás complementar la pensión pública para mantener tu nivel de vida.
Sí, con 26 años cotizados puedes tener derecho a una pensión contributiva. La Seguridad Social indica que, con carácter general, hacen falta 15 años cotizados, y que al menos 2 estén dentro de los 15 años anteriores al momento de la jubilación.
Por tanto, con 26 años cotizados superas ese mínimo. Aun así, el importe final dependerá de tus bases de cotización y del porcentaje que se aplique según los años acumulados. Dicho claro: tener derecho a pensión no significa cobrar la pensión completa.
También importa la edad. En 2026, la edad ordinaria de jubilación es de 65 años para quienes acrediten 38 años y 3 meses o más cotizados. Si se cotiza menos, la edad sube a 66 años y 10 meses.
La base reguladora es una de las claves para calcular tu pensión. Se obtiene a partir de tus bases de cotización, es decir, de las cantidades por las que has cotizado a la Seguridad Social durante un periodo concreto. Después, sobre esa base se aplica un porcentaje según los años cotizados.
Se mantiene la fórmula de los últimos 25 años: se toman las bases de cotización de los 300 meses anteriores y se dividen entre 350. Durante el periodo transitorio, también se compara con la nueva fórmula gradual cuando pueda resultar más favorable.
Por eso, no se puede saber la pensión exacta solo con decir “tengo 26 años cotizados”. Dos personas con los mismos años trabajados pueden cobrar cantidades distintas si sus bases han sido diferentes. Los años importan, pero las bases de cotización también.
Los periodos sin cotizar pueden afectar al resultado final. Si dentro de los años que se usan para calcular la base reguladora hay huecos sin cotización, la pensión puede verse reducida. En algunos casos, la Seguridad Social integra esas lagunas, pero no siempre funciona igual para todos los regímenes.
También puede influir el complemento para reducir la brecha de género, si cumples los requisitos. Actualmente, su importe es de 36,90 euros mensuales por cada hijo o hija, con un máximo de cuatro. Este complemento puede aplicarse en algunas pensiones contributivas, incluida la jubilación.
No. Con 26 años cotizados no se cobra el 100% de la base reguladora. Con 15 años cotizados se aplica el 50% de la base reguladora, y a partir de ahí el porcentaje sube por cada mes adicional cotizado.
Con 26 años cotizados tendrías 11 años más sobre el mínimo de 15. Por lo que el porcentaje estaría en torno al 76% de la base reguladora.
Esto no significa que vayas a cobrar el 76% de tu último sueldo. El porcentaje se aplica sobre la base reguladora, no sobre la nómina final. Para llegar al 100% harían falta aproximadamente 36 años y 6 meses cotizados.
La pensión pública será una parte importante de tu jubilación, pero puede que no sea suficiente para mantener tu nivel de vida. Si con 26 años cotizados no alcanzas el 100% de la base reguladora, tiene sentido empezar a pensar en cómo complementar esos ingresos. No hace falta hacerlo de golpe, pero sí empezar cuanto antes.
Puedes revisar tus gastos, marcar objetivos y buscar una estrategia de ahorro adaptada a tu edad, ingresos y tolerancia al riesgo. También conviene consultar tu vida laboral, revisar tus bases de cotización y usar el simulador oficial de jubilación para tener una referencia más realista.
En definitiva, si tienes 26 años cotizados, ya superas el mínimo general para acceder a una pensión contributiva, pero la pensión final dependerá de tus bases de cotización, de los años que sigas acumulando y de posibles periodos sin cotizar.
Contar con un complemento de ahorro para tu jubilación puede darte más tranquilidad. Por eso, puede ser buena idea ponerte en manos de especialistas que te ayuden a organizar tus finanzas y a diseñar un plan de ahorro adaptado a tus circunstancias personales y económicas.
Aunque tengas muchos años cotizados, este requisito puede ser importante para acceder a la pensión contributiva. Si no lo cumples, conviene revisar tu caso con la Seguridad Social. Puede afectar al derecho a cobrar la pensión, así que no conviene dejarlo para el final.
Depende del país y de los convenios aplicables. Si has trabajado en la Unión Europea o en un país con convenio bilateral, esos periodos podrían tenerse en cuenta. Lo mejor es revisar tu caso con la Seguridad Social.
En general, la jubilación anticipada voluntaria exige más años cotizados que 26. Además, adelantar la jubilación suele reducir la pensión. Antes de tomar una decisión, conviene comprobar requisitos y hacer números.