Muchas empresas tienen beneficios, pero aun así atraviesan momentos en los que les falta liquidez. Un cliente tarda en pagar, llega el vencimiento de impuestos o surge un gasto inesperado. En estas situaciones, una póliza de crédito puede convertirse en una herramienta muy útil para mantener la actividad sin comprometer la tesorería.
Sin embargo, muchas personas la confunden con un préstamo tradicional o creen que siempre es la mejor solución. La realidad es que todo depende del uso que se haga de ella.
En este post descubrirás qué es una póliza de crédito, cómo funciona, qué ventajas e inconvenientes tiene y cuándo merece la pena contratar una.
Una póliza de crédito es un producto financiero que permite a empresas y autónomos disponer de una cantidad máxima de dinero durante un tiempo determinado y pagar intereses únicamente por el capital utilizado. Se emplea principalmente para cubrir necesidades puntuales de liquidez y gestionar la tesorería del negocio.
La principal diferencia respecto a un préstamo es que no recibes todo el dinero de golpe, sino que puedes utilizar únicamente la cantidad que necesites en cada momento.
Por ejemplo:
Este sistema permite disponer de liquidez cuando realmente se necesita.
El funcionamiento es relativamente sencillo.
La entidad financiera establece:
Durante ese periodo podrás:
En la práctica funciona como una "reserva" de financiación para afrontar necesidades puntuales.
Las empresas suelen utilizarla para cubrir necesidades temporales de tesorería.
Algunos ejemplos son:
No está pensada para financiar inversiones importantes ni proyectos a largo plazo.
Aunque ofrece muchas ventajas, también presenta algunos riesgos.
| Póliza de crédito | Préstamo |
|---|---|
| El dinero está disponible según se necesite | Se recibe todo el capital al inicio |
| Solo se pagan intereses sobre el dinero utilizado | Se pagan intereses sobre todo el capital concedido |
| Ideal para necesidades temporales | Mejor para inversiones concretas |
| Mayor flexibilidad | Cuotas normalmente fijas |
Puede ser una buena opción cuando:
No suele ser recomendable cuando el negocio necesita financiación estructural o acumula pérdidas de forma recurrente.
| Producto | Mejor para |
|---|---|
| Póliza de crédito | Necesidades puntuales de liquidez |
| Préstamo | Inversiones concretas |
| Leasing | Compra de maquinaria o vehículos |
| Renting | Uso de activos sin comprarlos |
| Factoring | Anticipar el cobro de facturas |
| Confirming | Gestión de pagos a proveedores |
En conclusión, las pólizas de crédito son una herramienta de financiación diseñada para aportar flexibilidad y liquidez a empresas y autónomos cuando aparecen necesidades temporales de tesorería. Utilizadas correctamente, permiten afrontar pagos puntuales sin asumir el coste de un préstamo por el total del importe.
Sin embargo, no deben convertirse en una solución permanente para problemas estructurales de caja. Antes de contratar una, conviene analizar el flujo de ingresos, el coste total del producto y si existe una alternativa más adecuada para las necesidades del negocio.
En España ambos términos suelen utilizarse como sinónimos para referirse a un crédito disponible hasta un límite determinado durante un periodo de tiempo.
¿Qué ocurre si supero el límite concedido?Normalmente se aplican intereses y comisiones más elevados sobre el exceso, además de otras penalizaciones previstas en el contrato.
¿Puede una empresa tener varias pólizas de crédito?Sí, siempre que su capacidad financiera lo permita y las entidades consideren asumible el nivel de endeudamiento.