Dicen que el trabajo es salud, pero después de más de tres décadas de vida laboral todos nos merecemos un descanso. Podremos disfrutar mucho más esta nueva etapa si hemos sido previsores y hemos ido ahorrando. En el entorno actual, en el que cada vez hay menos población activa y más jubilados, utilizar herramientas de ahorro para la jubilación no es que sea una opción, es que es necesario. El Plan de Pensiones es una de las más utilizadas. Por eso es importante conocer todas las ventajas que tiene y cómo se lleva a cabo el rescate del plan de pensiones. Así nos evitamos sorpresas de última hora. El tiempo juega un papel importante cuando se trata de ahorrar para la jubilación. ¡Vamos a conocer más sobre este tema!
Desde el Instituto Santa Lucía destacan que la liquidez en estos casos está limitada. Esto se debe a que es un producto de ahorro pensado para el largo plazo. Es decir, cuando hacemos aportaciones la idea es que podamos disfrutar de ese dinero que estamos ahorrando ahora cuando por fin nos jubilemos. Precisamente por ello, tenemos un acceso limitado a ese dinero. Si pudiéramos disponer de él en cualquier momento que nos surja una necesidad, seguramente nos encontraríamos con que al llegar a la jubilación tenemos menos ahorrado de lo que nos esperábamos. Pero esto no significa que el dinero esté totalmente inmovilizado, hay supuestos en los que sí puedes recuperar el plan de pensiones:
Existe además la posibilidad de hacer un rescate del plan de pensiones a los 10 años. Esto permite recuperar aquellas aportaciones que hayas realizado hace más de una década.
El Plan de Pensiones es con frecuencia el producto estrella para conseguir desgravar en la declaración del IRPF. Es cierto que desde el punto de vista fiscal es un producto muy interesante en el corto plazo, pero puede no serlo tanto a largo plazo. La cantidad que se puede desgravar es un máximo de 8.000€ al año o bien el 30 % de los rendimientos del trabajo y de las actividades económicas. En realidad la desgravación depende de cada caso concreto. Por ejemplo, si tienes unos ingresos de unos 20.200€ a año, podrías ahorrarte un 24 % de lo que aportes. Es decir, si aportas 3.000€ a tu plan de pensiones la desgravación será de 1.200€.
Si todo va bien, el dinero que has ido ahorrando en tu Plan de Pensiones seguirá en el mismo hasta que finalices tu vida laboral. Es entonces cuando llega el momento de pensar en el rescate para disfrutar de los ahorros de toda una vida. En este caso tienes varias opciones:
Debes tener en cuenta que en función de la cantidad de dinero que rescates se puede incrementar tu tipo marginal del IRPF, lo que implicará una mayor tributación por tu parte.
Puedes designar a la persona que quieres que herede el dinero del Plan de Pensiones en caso de que fallezcas sin haber disfrutado de él. Si no lo haces, pasará a los herederos legales, generalmente cónyuge e hijos. En estos casos no es necesario que los herederos saquen todo el dinero. Pueden cobrar una parte, dejarlo tal y como está o seguir utilizando este instrumento de ahorro y realizar ellos nuevas aportaciones. Si deciden cobrar el dinero tendrán que tributar por él en la declaración de la Renta exactamente igual que si fueran ellos los titulares del Plan de Pensiones. Aquí hay que tener cuidado, ya que se podría tener que tributar por el tipo máximo, actualmente del 45 %. Por eso, muchas veces lo más recomendable es rescatar el Plan de Pensiones poco a poco.
Ya hemos visto que este producto de ahorro tiene beneficios fiscales a corto plazo pero no tantos a largo plazo. De ahí que los expertos aconsejen combinar esta forma de ahorro con otras. Una buena alternativa son los Planes Individuales de Ahorro Sistemático (PIAS). Esta herramienta te permite ahorrar a tu ritmo (puedes hacer aportaciones de hasta 8.000€ al año) y si dejas el dinero inmovilizado durante un determinado tiempo obtienes cierta rentabilidad. Es un producto muy flexible que permite rescatar el dinero una vez pasado un año. Si decides rescatar ese dinero en forma de pensión vitalicia podrás beneficiarte de ventajas fiscales. Tendrás que tributar entre un 40 % y un 8 % de esa pensión en función de los años que tengas. Debes tener también en cuenta que las aportaciones a los PIAs no son desgravables en el IRPF, pero el rendimiento que generan queda exento del pago de impuestos.
Siempre hay tiempo para ahorrar de cara a la jubilación, pero resulta mucho más fácil hacerlo si se hace con previsión. Como hay muchos productos diferentes, lo más aconsejable es consultar con un experto en planificación de previsión social y también con un experto fiscal. Ellos tendrán en cuenta tus características personales y te recomendarán la mejor opción para tu caso.