El blog de Pepe Promedio

¿Qué implica trabajar por cuenta ajena?

La mayoría de nosotros para poder mantenernos tenemos que trabajar, pero no en todos los casos se hace de la misma forma. Lo primero que hay que hacer es elegir entre trabajar por cuenta ajena o trabajar por cuenta propia.

¿Quieres saber qué implica exactamente un trabajo asalariado y por qué es la forma de trabajar más habitual? Sigue leyendo para descubrirlo.

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El concepto de trabajo por cuenta ajena

Trabajar por cuenta ajena es sinónimo de trabajar para otro o ser asalariado. Implica que de forma voluntaria le prestamos servicios a otra persona o empresa y a cambio de ello recibimos una remuneración en forma de salario.

Las características de esta relación jurídica son las siguientes:

  • El trabajo asalariado es siempre voluntario, se produce porque hay un acuerdo entre el empresario y el trabajador. Acuerdo que, además, se recoge a través de un contrato.
  • Es el empresario quien pone a disposición de su trabajador los medios que este necesita para realizar su labor.
  • El empleado queda bajo el poder de dirección del empresario, que es quien organiza el trabajo a realizar.
  • Hay ajenidad en los frutos. Es decir, que el resultado del trabajo pasa a ser propiedad del empleador.
  • A cambio de los servicios prestados el trabajador recibe una remuneración.

Ventajas de trabajar por cuenta ajena

La principal ventaja es que todos los riesgos y gastos son asumidos por el empleador. Por ejemplo, si trabajas en un almacén logístico y necesitas unas botas de seguridad para evitar que la caída de una caja te pueda producir una lesión en el pie, es el empresario el que debe adquirir y entregarte ese material.

Por lo que se refiere a los riesgos, estos nunca recaen sobre ti como asalariado. Si el negocio va mal tú podrías perder tu empleo, pero es el empresario el que ha puesto su dinero y el que podría perder la inversión e incluso quedarse con una deuda importante si tiene que cerrar.

Trabajando por cuenta ajena disfrutas de todos los derechos reconocidos en el Estatuto de los Trabajadores (vacaciones, pagas extra, permisos de maternidad y paternidad, etc.) Además, es el empresario quien se encarga de tus cotizaciones para que tú, el día de mañana, puedas acceder a prestaciones públicas como la prestación por incapacidad temporal o la pensión de jubilación.

Pero esta forma de ganarse la vida también tiene algunos inconvenientes. Para empezar, es posible que te veas abocado a dedicarte a algo que realmente no te llena para poder ganarte la vida.

Además, en muchos casos trabajar por cuenta ajena implica no poder avanzar profesionalmente todo lo que se desea, recibir un salario que no siempre se considera justo o adecuado por el trabajo que se realiza e incluso tener que lidiar con un jefe que no sabe ser un verdadero líder.

Trabajar por cuenta ajena vs. trabajar por cuenta propia

Quienes trabajan por cuenta propia, los autónomos, se encuentran en una situación muy diferente. Es cierto que ellos mismos son sus propios jefes, pero también asumen mucha más responsabilidad, puesto que tienen que hacer frente a todos los riesgos y gastos asociados a su actividad.

Además, el autónomo tiene que ocuparse personalmente de abonar sus cuotas a la Seguridad Social y, dado que su cotización suele ser menor, las prestaciones públicas a las que tiene derecho son inferiores a las de un asalariado.

Por otro lado, el autónomo tiene la suerte de poder dedicarse a lo que le gusta y tiene una mayor libertad a la hora de establecer su tiempo de trabajo. Y si le va bien, puede llegar a ganar más dinero que un asalariado.

Ser autónomo es todo un reto a muchos niveles, quizá por ello la mayoría de las personas optan por trabajar por cuenta ajena. Aunque también son muchos los que después de ser asalariados deciden dejar su trabajo y emprender su propio negocio. Y tú, ¿qué prefieres?

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