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¿Cómo elaborar un balance personal y para qué es útil?

¿Alguna vez te has planteado preparar un balance personal pero no sabes por dónde empezar? ¿Sabes en qué situaciones te puede resultar útil? Un balance personal muestra la situación financiera en un momento determinado y es muy adecuado para conocer las posibilidades y los recursos de los que dispones. En este artículo te explicamos exactamente que és un balance personal y cómo elaborarlo.

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¿Qué es un balance personal?

Un balance personal es el documento que detalla los activos, los pasivos y el patrimonio del que dispones en un momento determinado:

  • Los activos son aquellos bienes que posees.
  • Los pasivos son las deudas.
  • El patrimonio es el resultado de restar las deudas a los bienes

Analizar la situación financiera puntual que se muestra en el balance personal, te permite planificar tus finanzas y tomar las mejores decisiones al respecto. El balance personal refleja el valor de tu patrimonio y el nivel de endeudamiento, lo que te facilita evaluar, si lo comparas con balances anteriores, si vas camino de cumplir tus objetivos financieros. 
Además, si solicitas un préstamo es probable que te pidan un balance personal, con el que se  analizará tu capacidad de endeudamiento.

¿Cómo elaborar un balance personal?

Estos son los pasos para elaborar un balance personal:

1 Detallar los activos

Prepara un listado con todos tus activos: los bienes que te pertenecen junto a su valor. Si es difícil determinar el valor real, indica el valor aproximado, procurando ser tan real como sea posible.  

Lo más eficiente es distinguir entre activos corrientes y activos no corrientes:

  • Los activos corrientes son los que puedes convertir en dinero efectivo fácilmente, como cuentas bancarias o cuentas por cobrar, es decir, el dinero que te deben por algún préstamo que has hecho. Aparte, claro está del dinero en efectivo. 
  • En cuanto a los activos no corrientes, son aquellos que no puedes convertir en efectivo rápidamente, como por ejemplo mobiliario o electrodomésticos, objetos de valor como cuadros o joyas, vehículos, inversiones en negocios, acciones, títulos de valores, depósitos a plazo fijo y cuotas de participación de fondos de inversión. También son activos no corrientes los inmuebles, como casas, oficinas, locales comerciales y terrenos.

2 Detallar los pasivos

Enlista tus pasivos o deudas, junto a su valor. Algunos pasivos pueden ser las tarjetas de crédito, es decir, el importe total que debes de los pagos con tarjeta de crédito, el saldo que te falte pagar de los préstamos personales, y lo mismo con los préstamos de vehículo y con el préstamo hipotecario.    

3 Calcular el patrimonio

Para conocer el valor total de tu patrimonio debes restar el valor total de tus pasivos al valor total de tus activos

4 Elaborar el balance personal

Con la información sobre los activos, los pasivos y el patrimonio, ya puedes elaborar tu balance personal, preferentemente en una hoja de Excel, detallando en la columna izquierda los activos y en la derecha los pasivos y el patrimonio

5 Analizar el balance personal

El primer punto es asegurar que el patrimonio sea positivo, ya que si no lo es, significa que debes más de lo que tienes. Esto puede ser debido a un bajo nivel de ahorros o inversiones, y/o a un alto nivel de deudas. 

También es importante que compares las deudas y los activos, para asegurar que dispones de suficientes activos corrientes como para cancelar las deudas que debas pagar a corto plazo. 

Otro aspecto es diferenciar las deudas buenas, aquellas que a largo plazo suponen un crecimiento financiero (deudas para comprar una vivienda), de las deudas malas, las que afectan negativamente a tu situación financiera (como las tarjetas de crédito o los préstamos personales para consumo). La clave es liquidar y evitar las deudas malas.

El análisis del balance personal también debe incluir el estudio de los activos, para asegurar que haya suficientes activos no corrientes como para crecer financieramente a largo plazo, pero también suficientes activos corrientes que puedan ser utilizados en caso de necesidad.  

6 Comparar balances personales

Es aconsejable realizar un balance personal con cierta periodicidad, ya sea mensual, cada 3 o 6 meses, o anual. La clave es compararlo con el balance personal anterior para analizar los cambios de tu situación financiera.

Esto te permitirá saber si tu patrimonio está creciendo o no, si has reducido tus deudas, si has aumentado tus activos, si estás logrando tus objetivos financieros, etc… 

7 Tomar decisiones

Después de analizar tu balance personal debes tomar las decisiones que te ayuden a mejorar tu situación financiera

Por ejemplo, si tu patrimonio es negativo resulta muy recomendable buscar asesoramiento financiero para ahorrar más, o bien liquidar deudas personales. 

Si tienes un alto nivel de deuda, puedes reducir las tarjetas de crédito o consolidar las deudas, para así disminuir los gastos en concepto de intereses. 

Si tus activos no te generan rentabilidad, puedes usar el dinero ahorrado para invertir en algún activo que genera buena rentabilidad. 

Esperamos que este artículo sobre el balance personal te haya resultado útil. Ahora que ya sabes cómo elaborar tu balance personal, solo te falta ponerte manos a la obra y tomar las mejores decisiones financieras al respecto.  

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